La huella de carbono de un café (el problema es la leche)
Un café solo carga con aproximadamente 0,05 kg de CO₂e; un café con leche grande puede llegar a 0,3–0,55 kg — hasta diez veces más. La diferencia no es el café. Es la leche.
De dónde sale la huella de un café
| Taza | ~kg CO₂e |
|---|---|
| Café solo / espresso | ~0,05 |
| Cortado | ~0,1 |
| Café con leche / capuchino | ~0,2–0,35 |
| Latte grande (mucha leche) | ~0,3–0,55 |
| El mismo, con bebida de avena o soja | ~0,1–0,15 |
La leche manda porque viene de las vacas — el mismo problema de los rumiantes que convierte a la ternera en un caso aparte. Pasar un café con leche de leche de vaca a bebida de avena o soja divide su huella entre dos o entre tres. El grano, la taza y la cafetera son comparativamente menores (aunque un vaso desechable al día suma como residuo, no tanto como carbono).
¿Y esto suma de verdad?
Un café con leche de vaca al día son, al cabo del año, del orden de 100 a 150 kg CO₂e — no es nada despreciable, pero sí un error de redondeo al lado de un vuelo. Es un buen sitio para hacer un cambio fácil (bebida vegetal), no un sitio donde agonizar.
La conclusión honesta
El café es el ejemplo pequeño perfecto de una regla grande: los productos animales dominan la huella alimentaria, hasta dentro de una taza. Si lo tomas con leche, el cambio a bebida vegetal es la palanca más grande que tiene tu café — y es el tipo de decisión de bajo riesgo que conviene dejar en automático para reservar la atención para las toneladas de verdad. CO2Mate registra la leche, no solo el café.
Fuentes: Our World in Data sobre la huella de carbono de la leche y sus alternativas vegetales; factores de emisión de lácteos de Poore y Nemecek (2018); análisis de la BBC y la Universidad de Sheffield sobre la huella del café.